lunes, 21 de abril de 2025

El mago actúa, luego enseña

Hace rato tenía ganas de escribir. No me daba el tiempo, y buscar excusas se convirtió en un hábito asqueroso que no quiero repetir. Con ocho años fuera de Caracas y dentro de Santiago, lo primero que se me viene a la cabeza cuando me preguntan “cómo me ha ido”, es la metamorfosis de mi personalidad.

En lenguaje cinematográfico, diría que me siento dentro de un gran plano secuencia, con actos totalmente impensados para mi joven experiencia de vida. En términos musicales, podría decir que estoy en una estrofa infinita.

Llegué joven en el 2017. Hoy todo es distinto. El tiempo transforma: el temperamento, la visión, los recuerdos.

El fin de semana pasado, en un partido de baloncesto, me vi en una crisis de inseguridad. No lograba finalizar las jugadas. Pero en los segundos finales, con el marcador ajustado, tuve la oportunidad de atacar el aro. Lo hice con mi mano derecha, en una bandeja tan básica, tan grabada en mi memoria muscular, que apenas di el primer paso, mi mente se trasladó a la cancha de mi barrio en 2001. Fue como un flashback. Un salto en el tiempo. Esa jugada impulsó la victoria de mi equipo, pero también me llevó a reflexionar sobre mí mismo: mi disciplina, mis procesos, mi autoconfianza.

A estas alturas, no tengo que impresionar a nadie. No tengo que usar máscaras para encajar. Hoy tengo en mis manos todo lo que necesito para convertirme en el hombre que quiero ser. Y por fin sé qué quiero ser. Entendí que soy mi propio proyecto. Mi propia pyme. Mi razón de ser. Comprendí que a través de mis dones puedo motivar a otros. Y que canalizando mi energía masculina —crear, construir, liderar, inspirar— puedo ser útil al mundo.

Mi marca, mi blog, las entrevistas, los diseños, el basket, mi estética… todo eso forma parte de mi alquimia. Me di cuenta de que mi capacidad de sentir es lo que me hace magnético. Y por eso ya no me achico para encajar. Este regreso al blog no es casualidad. Es un nuevo comienzo. Una bitácora íntima para compartir procesos reales: sin filtros, sin humo, sin disfraz.

Lo que se viene es evolución. Entrevistas que inspiran. Diseños que vibran. Reflexiones que nacen del cuerpo, del barrio, del juego y del arte. Museballer no es solo ropa. Es un manifiesto de identidad. Y este blog es la libreta donde todo se diseña antes de tomar forma. Gracias por leer. Volví a escribir. Volví a mí. Nos vemos en la próxima entrada. Y recuerda: el mago actúa, luego enseña.

Jose Kobe desde Santiago.

jueves, 6 de junio de 2024

Fotografía analógica en calles digitales

La búsqueda del ser humano por trascender en el tiempo, es la principal fuerza creadora del mundo en el que vivimos. Las cosas no suceden por casualidad, sino porque hemos hecho algo para que ocurran, entonces, las cosas ocurren por causa de nuestro esfuerzo, nuestro aprendizaje y nuestra intención. O por todo lo contrario. Quizás si no fuese por esas ganas de permanecer inmortales en la historia, el científico y médico venezolano Humberto Fernández-Morán, no hubiese creado el bisturí punta de diamante, utilizado para crear cortes ultrafinos en materiales blandos como el tejido biológico, o a muestras lunares traídas por astronautas a la Tierra.
Ese fuego sagrado que arde dentro de nosotros, que nos impulsa a buscar la satisfacción personal, la plenitud del alma y del espíritu, es la llama que enciende la mecha de nuestras habilidades y nuestra energía con el fin de alcanzar la felicidad suprema. Y no hablo de la felicidad suprema esgrimida en el Proyecto Nacional Simón Bolívar, idealizado por Hugo Chávez. Hablo de la felicidad suprema de “... tener la convicción de que nos aman por lo que somos, o mejor dicho, a pesar de lo que somos”, como lo profesaba Víctor Hugo.
Ni que te pongas, ni que te quites Todos conocemos un venezolano que viva en el exterior pero que a veces, piensa seriamente, en devolverse a su país. Andrés San Juan, es uno de ellos. San Juan fotografió la cotidianidad de países como Marruecos, Egipto, Irlanda, Portugal, Francia, Tailandia, Camboya, Vietnam, Laos y España, donde vive desde hace más de 15 años. La técnica utilizada por el caraqueño, es la fotografía analógica, un fuerce de película 35mm con cruce en el revelado para lograr un grano más denso en la imagen, además de un contraste alto y saturación en los colores. San Juan, busca la textura sucia, la yuxtaposición de la calle y el arte, lo crudo y lo estético, el contexto y el personaje.
Con sus viajes ha concretado un par de proyectos con influencia relevante en el mundo de la Lomografía y en la emergente generación de fotógrafos iberoamericanos. En el libro inédito Sudaca Frames: Por la carretera. San Juan retrata su viaje por siete países y en Sudaca Frames: Madrid sin colores. El artista propone el blanco y negro para mostrar la emotividad y cercanía que tiene con el momento fotografiado. Andrés San juan, no es otro chikiluki sifrinito que se da vida con el dinero de la familia. El fotógrafo que también es cineasta y escritor, se ganaba la vida en Madrid paseando perros. Un día casi arroyan a su perro y por el esfuerzo de salvar a la mascota, San Juan fue atropellado por el conductor madrileño que tuvo que pagarle al artista una indemnización con un monto en euros lo suficientemente grande como para pagarse los viajes y el libro.
El fotógrafo seguramente regresará a Venezuela y retratará la cotidianidad a su manera pero con más miedo y emoción que cuando lo hacía en Europa. Él es el ejemplo de esa “búsqueda” del ser humano por trascender de nosotros mismos. Esas ganas de decir, de compartir, de crear... No hay que aguantarlas. Hay que salir de la zona de confort y arriesgarse con pasión por la vida, por nosotros, porque sí. Porque si no, ¿de qué sirve la vida si no te la tripeas?
https://www.instagram.com/guaicaipuropop/

martes, 10 de septiembre de 2013

Dilema Ancestral

       De los veinticuatro años que llevo respirando en este planeta, específicamente en un país extremadamente violento, en algunos momentos he llegado a pensar que lo he visto todo. Quizás, personas nacidas en los años  50´o 60´ me responderían diciendo: “no chico, pero  si tú estás chamo todavía.” En serio, de todos los colores y sonidos, de todo lo extraño, excepcional y misterioso que he percibido, una de las cosas que más ha captado mi atención y mi interés en estos últimos años, son las dualidades, el mundo está lleno de ellas: el frio y el calor;  el placer y el dolor; la compañía y la soledad; la luz y la oscuridad; el bien y el mal.

   Nosotros los seres humanos también tenemos dualidades, según la Real Academia Española: dualidad es la existencia de dos caracteres o fenómenos distintos en una misma persona o en un mismo estado de cosas. Hay un libro titulado El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde, es una novela escrita por Robert Louis Stevenson y publicada por primera vez en 1886. Trata sobre un abogado que investiga la relación entre su viejo amigo Henry Jekyll y el misántropo Edward Hyde.


      El libro es conocido por ser una representación vívida de un trastorno psiquiátrico que hace que una misma persona tenga dos o más identidades o personalidades con características totalmente opuestas. La novela narra cómo el doctor Jekyll quien es respetado por la sociedad, es una persona honrada que tiene una carrera profesional impresionante, de noche se convierte en un ser despreciable y malvado que atropella y arremete violentamente contra niñas, mujeres y cualquier ser vivo que esté a su alrededor.

       Me enteré de la existencia de este libro, gracias a un tema musical llamado Dr. Jekyll and Mr. Hyde, sacado a la luz pública en el 2008 por uno de los integrantes del grupo de rap cubano, Los Aldeanos, llamado “El B”. A lo largo de toda la canción escrita por este rapero,  se desarrolla una discusión entre sus dos identidades “el bueno” que sería Jekyll y “el malo” que sería Hyde. Las dos voces son interpretadas por “El B” pero cuando le corresponde cantar como Mr. Hyde, torna su voz más ronca y grave, lo que hace que se escuche más malévolo.  Así transcurren los casi cuatro minutos de canción, donde al final, se escucha a Hyde apuñaleando a Jekyll, concluyendo que no todas las historias tienen un final feliz.


Basado en hechos reales

     Hay una larga lista de títulos de películas que presentan personajes con doble identidad. Puedo mencionar El club de la pelea, protagonizada por Edward Norton y Brad Pitt, en este film Edward Norton es un oficinista, que le molesta el consumismo, lleva una vida gris, aburrida, y sin darse cuenta crea un álter ego, que es Brad Pitt, un tipo con mucho estilo, carisma, chaqueta de cuero roja, pantalones camuflajeados. Al final de la película es cuando Edward Norton se da cuenta que el personaje interpretado por Brad Pitt era su otro yo y no otra persona de carne y hueso, común y corriente.



     El Cisne Negro, es una película del 2010, protagonizada por Natalie Portman, quien representa a una bailarina de ballet que debe interpretar al cisne blanco y al cisne negro de El lago de los Cisnes, en el film la protagonista baila de manera sistemática y delicada, lo que la hace ideal para el Cisne Blanco, pero le falta la pasión y la soltura del Cisne Negro. Entonces Nina, interpretada por Natalie Portman, empieza a vivir una serie de alucinaciones y situaciones donde se siente perseguida por otra bailarina que quiere arrebatarle el papel, pero en realidad nunca existió tal persona, siempre fue una manifestación de su inconsciente, de su otro yo.


Sin ir muy lejos

     La periodista venezolana Ibéyise Pacheco escribió hace unos años el libro Sangre en el diván, el extraordinario caso del Dr. Chirinos, donde se cuenta la historia del señor Edmundo Chirinos, Médico cirujano, licenciado en psicología, doctor en ciencias, Títulos obtenidos en la Universidad Central de Venezuela, Universidad de Londres, Cambridge, Oxford, Marsella, Queens College en Nueva York. O sea, una eminencia en su profesión, ex rector de la UCV y ex candidato presidencial.

   Pero el Dr. Chirinos bajo todos esos reconocimientos universitarios y profesionales  escondía  un lado importante de su personalidad, ocultaba a su Mr. Hyde. En el libro narran además del asesinato de la joven Roxana Vargas, cómo este doctor, abusaba de sus pacientes mujeres, suministrándole una dosis de algún adormecedor, aprovechándose de ellas cuando la droga hacía efecto.

     Prueba de ello, son las más de mil fotografías de mujeres semidesnudas y dormidas en el diván de su consultorio,  encontradas en su apartamento por la policía, fotos que por su calidad y por la vestimenta de las chicas, datan de hace más de treinta años. 


     Desgraciadamente o afortunadamente hay tanto pecado en nosotros, que el mal nos parece atractivo, nos encanta imaginarnos el fin del mundo, que en el país habrá un estallido social, una guerra civil, saqueos que conlleven a un forzado cambio de gobierno. Nosotros como seres humanos tenemos la oportunidad de elegir entre el bien y el mal, porque si nuestras acciones fueran únicamente buenas o únicamente malvadas, nos convertiríamos en lo que el escritor británico Anthony Burgess define como: una naranja mecánica, lo que quiere decir que en apariencia seriamos un hermoso organismo con color y zumo, pero de hecho no seriamos más que un juguete mecánico al que Dios o el Diablo le darán cuerda. Anthony Burgess piensa que la vida se sostiene gracias a la oposición de entidades morales, que la maldad tiene que existir junto a la bondad para que pueda darse una elección moral. Así que lo importante es esa elección moral.

martes, 3 de septiembre de 2013

Y el Presidente también




     Convencido que nuestra generación es el verdadero cambio. Sabiendo lo trabajoso y complicado que es crear un producto audiovisual de calidad. Teniendo en cuenta que nuestro objetivo como Comunicadores Sociales es informar, entretener y educar. Los Periodistas Audiovisuales de la Promoción XX de la Universidad Santa María compartimos con el mundo, nuestro documental sobre el Stand Up Comedy, al cual titulamos Venezuela es un chiste. Disfrútenlo
 

viernes, 5 de julio de 2013

Indentidad Inducida



     El largometraje La Ola dirigido por Dennis Gansel (2008) , está basado en un libro del escritor estadunidense Todd Strasse (1981), inspirado en un hecho real ocurrido en una preparatoria llamada Cubberley High School en Palo Alto, California, Estados Unidos. En la película ambientada en la Alemania actual, se narra la historia de un profesor atípico, creativo, motivador, que desea impartir la clase de Anarquía, pero por su peculiar personalidad, otro docente se adelanta y toma esa asignatura, ocasionando que el profesor Rainer Wenger, asuma la catedra de Autocracia. Tema que no le interesa por no ser compatible con su personalidad.

     El termino Autocracia proviene del griego Autos (uno mismo) y kratos (gobierno o poder). El educador Rainer Wenger tomó como ejemplo la dictadura de Adolfo Hitler para explicarle a sus alumnos el concepto político de la asignatura. Los alumnos hartos de que les hablen de los nazis y esa penosa historia que les antecede, manifiestan a su profesor que es imposible que una dictadura como la de El Führer tenga cabida en el siglo XXI.

     Rainer Wenger lleva a cabo un experimento en el salón de clases, implantando un régimen militarista, haciendo del aula de clases una micro sociedad con nombre y vestimenta propios, asignando responsabilidades a los integrantes de este nuevo colectivo estudiantil, y atribuyéndose el cargo de Líder exhortando a  los alumnos a que lo llamaran: Señor Wenger.


 En busca de  identidad Grupal
      Las individualidades de los alumnos florecen tal cual como en la sociedad de un país, está el sujeto que tiene todo lo que desea, ropa, dinero pero siente que todavía le falta algo para que su vida esté completa. También están los que utilizan la violencia para fastidiar a los demás sin alguna razón aparente, están los que se sienten diferentes y desean ser vistos como uno igual y están los que no pertenecen a ninguna tribu, a ningún equipo y desean ser aceptados por algo o alguien.

     Desde luego es fundamental la existencia del líder carismático con poder de convencimiento, capaz de persuadir e inspirar admiración al resto del grupo. Un personaje con estas características es sumamente necesario para que una estructura de este tipo se erija exitosamente sobre las otras.

     Dando como un hecho que para que exista un régimen totalitarista o dictatorial en un país, deben existir ciertas estructuras sociales, altos niveles de desempleo, inseguridad, ineficiencia política, entre otras cosas. La micro sociedad creada por el profesor Rainer Wenger, llamada “La Ola”, le dio la oportunidad a los excluidos de integrarse al grupo, les dio una idea que defender, un equipo al cual pertenecer con orgullo, una razón para sentirse superiores, para justificar la violencia contra los que se oponen a sus creencias impuestas por el líder.

      De esta manera los alumnos entendieron y experimentaron en carne propia lo que se conoce como fascismo, utilizando herramientas comunicacionales como el grafiti para hacer propaganda en la ciudad. Excluyendo de las reuniones sociales a los que no pertenecieran a “La Ola”, pues, estaban convencidos de que todo lo que tuviera que ver con su colectivo estudiantil estaba bien y todo lo que estuviese fuera de ese círculo de uniformados estaba mal. Pasando por encima de quien sea, defendiendo una identidad, una ideología.

Los venezolanos somos otra cosa

     Es común en nuestro país escuchar  que aquí se aplica la “ley del  más vivo”, que cuando todos van, nosotros ya estamos de regreso. Existen creencias que sostienen que los venezolanos somos “panísimas”, tolerantes con el prójimo, generosos sin importar las clases sociales. Basta con observar un sketch del programa de producción nacional A que te ríes, para que este hermoso mito sobre nosotros, tambalee.

     Un ejemplo puntual. Relato un spot publicitario de una compañía telefónica que hace unos meses salía por la televisión nacional: Una joven se prueba unos zapatos en una tienda de un centro comercial, indecisa, le pregunta a su novio cuál de los dos pares me queda mejor. El novio le responde: “yo diría que los amarillos porque te hacen ver más alta y delgada y la forma de la pierna se te ve como mejor, aparte, el tono de esos zapatos combina con el vestido que compramos”. Justo después de la opinión del chico, suena un pito burlón, y una voz en off dice: definitivamente debes hablar más con tus panas. Y anuncian el producto que estaban vendiendo.  Algo de inteligencia publicitaria debe haber para que se asocie una marca con el machismo, con la intolerancia a lo diferente como fórmula de relación social.

     Me atrevo a citar al colega Alberto Barrera Tyszka en su libro Alta Traición, Cuando el señor Hugo Chávez llegó a la presidencia en 1999,  “tocó afectivamente unas honduras ciertas, que nos pertenecen a todos. Hizo crujir nuestros mitos. Sin proponérselo deliberadamente. Sin tener conciencia de ello. Porque ya después, en la enfermedad política, en la única pasión de concentrar y prolongarse en el poder, azuzó sin ninguna dirección todas nuestras miserias. Pulió los resentimientos, alimentó con yodo las heridas, puso a hervir, de lado y lado, lo peor de nosotros mismos… no criticar y no combatir su gestión de gobierno, infantilmente llamada ¨revolución¨, sería tan suicida como negarnos a ver el país que él también dejó al descubierto.”


          Los venezolanos como sociedad tenemos muchas debilidades, que se suman a la presencia de una personalidad como la de Hugo Chávez, de líder natural, carismático, disciplinado, humilde y ordinario. Da como resultado una masa amorfa de todos los estratos sociales: militares, civiles, de derecha, de izquierda, estudiados y en su mayoría personas muy pobres, sin voz, desamparadas, huérfanas políticamente que encontraron en el difunto presidente una puerta al mundo, una luz al final del túnel con cierto matiz de esperanza.

      Igual como sucedió en la película La Ola, pero a mucho mayor escala, el experimento se salió de control, desde hace un tiempo y por lo visto seguirá así por un tiempo más. Hay personas que piensan que las cosas tomarán otro rumbo cuando se levante de las tinieblas otro líder, alguien capaz, con fuerza mental, lo suficiente para soportar amenazas, insultos, negativas opiniones. Alguien que esté dispuesto a sacrificar su vida por un cambio positivo, por un país mejor organizado. Aunque sabemos que las limitaciones no están en las fronteras sino en los cerebros de las personas, es absurdo sentarnos a esperar que aparezca el superhombre y haga el milagro. Desde nuestra casa, desde nuestra oficina, desde nuestra aula de clase, con trabajo, con educación y con humildad debemos actuar no como lo hacemos siempre, sino de una manera distinta para poder conocer circunstancias diferentes en nuestro entorno. No podemos exigir cambios actuando de la misma manera como lo hemos hecho en todos estos años, debemos ser el cambio. Somos el cambio. Nosotros los jóvenes de la mal llamada “generación nintendo” somos la llave maestra de esa puerta al primer mundo, al único mundo. En el cual siempre hemos vivido y pocas veces nos hemos sentido parte de él.

sábado, 12 de marzo de 2011

Claudio Napolitano Maestro de la Fotografía


La necesidad de transmitir ideas y pensamientos a través de las imágenes fue lo que llevó a Claudio Napolitano a realizar fotos como la que acaban de ver, un príncipe en la azotea de un edificio en Terrazas del Ávila y al fondo el barrio Petare, uno de los cinco lugares más peligrosos del planeta, donde mueren tantos niños como en Bagdad. Claudio Napolitano quería reflejar en esta foto el alto contraste entre clases sociales que existe en Caracas, donde hay gente muy rica y gente muy pobre viviendo en la misma ciudad.





En esta fotografía Claudio Napolitano intenta mostrar la emoción, la inocencia y las ganas de ser feliz de los niños de nuestro país, aun viviendo en un ambiente hostil y de caos.


Con esta serie de fotos realizadas a niños, Claudio Napolitano participó en un concurso en Dinamarca en el 2010, realizado por Hasselblad el fabricante de cámaras más prestigioso del mundo, Hasselblad es la marca de las cámaras que usan en la NASA para realizar fotografías fuera de la órbita terrestre.


En ese concurso participaron más de 3.000 fotógrafos de todo el mundo y había más de 10.000 fotografías, Claudio Napolitano fue elegido el ganador en la categoría de retratos por una serie de fotos que les hizo a venezolanos mayores de 70 años en sus hogares, esa serie de fotografías las llamó “Misión Cumplida”.

El área de la fotografía que más prefiere este caraqueño de Cumbres de Curumo, es la publicidad conceptual e inteligente. Napolitano vive actualmente en Estados Unidos, estudió publicidad audiovisual en Madrid y ciencias pedagógicas en Caracas. Al salir del país no intento emular el estilo de los gringos o de los europeos, sino llevar y establecer su propio estilo, su identidad como ser humano y como venezolano. Su obra se centra en una declaración social a través de imágenes llenas de contenido social. Es fotógrafo desde hace 25 años y aunque este año que pasó fue en el que menos ganó dinero, se siente satisfecho con su trabajo porque lo realizo con pasión y “cuando haces lo que te gusta no importa si ganas o pierdes.” afirmó Claudio Napolitano via correo electronico.





martes, 9 de noviembre de 2010

El teatro cuestiona a la TV


La casa del artista fue el lugar elegido por Carlos, un aficionado a la televisión que decidió secuestrar al presidente del canal 7 para expresarle su desacuerdo con la programación transmitida.

“El Animador”, una obra de teatro dirigida por Rodolfo Santana y protagonizada por Jesús Seijas y Simón Pestana. Hacen un llamado de conciencia a los dueños de los medios audiovisuales, incitándolos a ser más responsables al momento de utilizar esta herramienta tan importante que, tiene la fuerza y la capacidad de transformar el mundo gracias a la influencia que tiene sobre las personas.

El carisma de los actores entretiene al público en un “viaje” de dos horas entre risas, baile, música y reflexiones. A pesar que la obra escrita por Rodolfo Santana se estrenó por primera vez hace 33 años en el teatro Alberto de Paz y Mateos, aún sigue vigente, es una protesta a la ética, la conducta y al margen expresivo de la televisión nacional.



martes, 19 de octubre de 2010

Se Habla Venezolano



Las historias contadas por estos doce periodistas venezolanos en el libro Se Habla Venezolano de Ediciones Puntocero y la revista Marcapasos, son situaciones que tienen un vínculo inalienable con la cultura venezolana. Son relatos que resaltan la personalidad y acervo del venezolano, la idiosincrasia de nuestra gente, lo que sin querer –o queriendo- nos distingue del resto del mundo. Es decir, nuestra cultura popular.

Las crónicas plasmadas en el libro denotan un arduo trabajo investigativo por parte del periodista, tiempo invertido para darle forma a aspectos culturales mucho más diversos. Son narraciones en la que somos protagonistas todos los días, que son dignas de ser contadas, publicadas, promocionadas. Quizás solo falta el
espacio para hacerlo.

Una de las historias que me pareció más
interesante fue la de Briamel González. Ella intenta descifrar el por qué de los nombres estrambóticos y exóticos que tienen muchas personas en nuestras tierras.

Nadie como el venezolano para colocar nombres extravagantes a sus hijos, a un maracucho, por ejemplo, nada le impide llamar a uno de sus descendientes Hidrocarburo Montiel y a un caraqueño no le tiembla la mano a la hora de bautizar a uno de sus niños como Jean Loise Tovar. Así como
Taj Mahal Genevi Sánchez o los hermanos Shakespeare e Indira Gandhi Cubillán.
Briamel González cita en su crónica a un escritor de nombre Roberto Echeto, específicamente en su recopilación de ensayos Las Caracas verdaderas (2000), donde Echeto manifiesta que “…cuando Willfer se encuentre con Yiksia, y vea que el nombre de su retoño será tan extraño que ninguna secretaria de ninguna oficina pública podrá transcribirlo, entonces volveremos a los nombres cristianos. Volveremos a María, a Miguel, a Jaime, a José…”

El libro es un ápice de la realidad venezolana, una realidad que va más allá del color de piel, de la zona geografía o el estatus social. Las doce crónicas captan la esencia del día a día de un venezolano de a pie, relatadas por medio de la palabra, la única arma del periodista y la más poderosa del mundo.

lunes, 28 de junio de 2010

Insomnio

Otra noche en la que NO puedo dormir, solo me dan ganas de beber y escribir, NO sé qué hacer con mi vida o qué tengo que dejar de hacer, tampoco sé si lo que hago está mal o bien, son tontas interrogantes. No sé lo que quiero ser. Estoy seguro y me siento capaz de lograr cualquier cosa que me proponga pero empezar, ese es el problema. Motivación, es la clave pero… ¿Qué me motiva?
Duermo con hambre, despierto con calor, como con sed, me baño con frio y me visto sumamente rápido, intrigado, emocionado y a la expectativa de lo que me depara un nuevo día. Prefiero seguir escribiendo todo lo que pasa por mi mente en este momento y así drenar lo que tengo dentro. Es mucho peso, mucha presión, NO me siento cómodo pero sí afortunado de vivir en este nido.
Es muy distinta mi verdad a lo que los demás creen. No es el mismo concepto que tengo sobre mí, al que tiene el resto de las personas. NO me interesa ser aceptado por uno o varios grupos, NO me interesa ser comprendido por cualquiera que se me acerque, ni ser entendido por esos pocos que me escuchan predispuestos.
La música, el deporte, la naturaleza, mi familia y las palabras han hecho que mi vida tenga color y sentido. A veces NO sé qué espera la gente de mí y eso me preocupa, porque con atormentarme a mí mismo es suficiente, NO quiero decepcionar a más nadie, NO quiero herir a más nadie pero estoy conciente que cada decisión que tomo y cada acción que hago afecta a los que me rodean, para bien o para mal.
Es distinto cuando escribo, digo lo que me da la gana y como me da la gana sin temer a nada, NO obligo a nadie a que me escuche… lees si quieres, si NO te gusta pasas la pagina, es fácil. Aquí NO decepciono a nadie, no escribo para que me contesten, escribo para encontrar respuestas y tengo la esperanza de hallarlas entre estas líneas redactadas en el silencio de mi habitación.
Todos tenemos problemas pero NO todos tenemos solución… “Al menos que alguien me dispare”.

Primer Número

Puedo comenzar admitiendo que en esto de hacer un blog soy un completo neófito. Conciente de todo el trabajo y tiempo que requiere esta tarea, ganas No me faltan para ponerme creativo y así descargar toda la información que se aloja en mi materia gris y NO llevarme todo lo que tengo a la tumba. NO soy tan egoísta. Este portal es el medio por el cual me desahogaré descaradamente posteando lo que pienso, veo, escucho y siento.
¿Cuándo empiezo?
Justo ahora.
¿Cuándo termino?
El mismo día que cese mi razonamiento.