martes, 10 de septiembre de 2013

Dilema Ancestral

       De los veinticuatro años que llevo respirando en este planeta, específicamente en un país extremadamente violento, en algunos momentos he llegado a pensar que lo he visto todo. Quizás, personas nacidas en los años  50´o 60´ me responderían diciendo: “no chico, pero  si tú estás chamo todavía.” En serio, de todos los colores y sonidos, de todo lo extraño, excepcional y misterioso que he percibido, una de las cosas que más ha captado mi atención y mi interés en estos últimos años, son las dualidades, el mundo está lleno de ellas: el frio y el calor;  el placer y el dolor; la compañía y la soledad; la luz y la oscuridad; el bien y el mal.

   Nosotros los seres humanos también tenemos dualidades, según la Real Academia Española: dualidad es la existencia de dos caracteres o fenómenos distintos en una misma persona o en un mismo estado de cosas. Hay un libro titulado El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde, es una novela escrita por Robert Louis Stevenson y publicada por primera vez en 1886. Trata sobre un abogado que investiga la relación entre su viejo amigo Henry Jekyll y el misántropo Edward Hyde.


      El libro es conocido por ser una representación vívida de un trastorno psiquiátrico que hace que una misma persona tenga dos o más identidades o personalidades con características totalmente opuestas. La novela narra cómo el doctor Jekyll quien es respetado por la sociedad, es una persona honrada que tiene una carrera profesional impresionante, de noche se convierte en un ser despreciable y malvado que atropella y arremete violentamente contra niñas, mujeres y cualquier ser vivo que esté a su alrededor.

       Me enteré de la existencia de este libro, gracias a un tema musical llamado Dr. Jekyll and Mr. Hyde, sacado a la luz pública en el 2008 por uno de los integrantes del grupo de rap cubano, Los Aldeanos, llamado “El B”. A lo largo de toda la canción escrita por este rapero,  se desarrolla una discusión entre sus dos identidades “el bueno” que sería Jekyll y “el malo” que sería Hyde. Las dos voces son interpretadas por “El B” pero cuando le corresponde cantar como Mr. Hyde, torna su voz más ronca y grave, lo que hace que se escuche más malévolo.  Así transcurren los casi cuatro minutos de canción, donde al final, se escucha a Hyde apuñaleando a Jekyll, concluyendo que no todas las historias tienen un final feliz.


Basado en hechos reales

     Hay una larga lista de títulos de películas que presentan personajes con doble identidad. Puedo mencionar El club de la pelea, protagonizada por Edward Norton y Brad Pitt, en este film Edward Norton es un oficinista, que le molesta el consumismo, lleva una vida gris, aburrida, y sin darse cuenta crea un álter ego, que es Brad Pitt, un tipo con mucho estilo, carisma, chaqueta de cuero roja, pantalones camuflajeados. Al final de la película es cuando Edward Norton se da cuenta que el personaje interpretado por Brad Pitt era su otro yo y no otra persona de carne y hueso, común y corriente.



     El Cisne Negro, es una película del 2010, protagonizada por Natalie Portman, quien representa a una bailarina de ballet que debe interpretar al cisne blanco y al cisne negro de El lago de los Cisnes, en el film la protagonista baila de manera sistemática y delicada, lo que la hace ideal para el Cisne Blanco, pero le falta la pasión y la soltura del Cisne Negro. Entonces Nina, interpretada por Natalie Portman, empieza a vivir una serie de alucinaciones y situaciones donde se siente perseguida por otra bailarina que quiere arrebatarle el papel, pero en realidad nunca existió tal persona, siempre fue una manifestación de su inconsciente, de su otro yo.


Sin ir muy lejos

     La periodista venezolana Ibéyise Pacheco escribió hace unos años el libro Sangre en el diván, el extraordinario caso del Dr. Chirinos, donde se cuenta la historia del señor Edmundo Chirinos, Médico cirujano, licenciado en psicología, doctor en ciencias, Títulos obtenidos en la Universidad Central de Venezuela, Universidad de Londres, Cambridge, Oxford, Marsella, Queens College en Nueva York. O sea, una eminencia en su profesión, ex rector de la UCV y ex candidato presidencial.

   Pero el Dr. Chirinos bajo todos esos reconocimientos universitarios y profesionales  escondía  un lado importante de su personalidad, ocultaba a su Mr. Hyde. En el libro narran además del asesinato de la joven Roxana Vargas, cómo este doctor, abusaba de sus pacientes mujeres, suministrándole una dosis de algún adormecedor, aprovechándose de ellas cuando la droga hacía efecto.

     Prueba de ello, son las más de mil fotografías de mujeres semidesnudas y dormidas en el diván de su consultorio,  encontradas en su apartamento por la policía, fotos que por su calidad y por la vestimenta de las chicas, datan de hace más de treinta años. 


     Desgraciadamente o afortunadamente hay tanto pecado en nosotros, que el mal nos parece atractivo, nos encanta imaginarnos el fin del mundo, que en el país habrá un estallido social, una guerra civil, saqueos que conlleven a un forzado cambio de gobierno. Nosotros como seres humanos tenemos la oportunidad de elegir entre el bien y el mal, porque si nuestras acciones fueran únicamente buenas o únicamente malvadas, nos convertiríamos en lo que el escritor británico Anthony Burgess define como: una naranja mecánica, lo que quiere decir que en apariencia seriamos un hermoso organismo con color y zumo, pero de hecho no seriamos más que un juguete mecánico al que Dios o el Diablo le darán cuerda. Anthony Burgess piensa que la vida se sostiene gracias a la oposición de entidades morales, que la maldad tiene que existir junto a la bondad para que pueda darse una elección moral. Así que lo importante es esa elección moral.

martes, 3 de septiembre de 2013

Y el Presidente también




     Convencido que nuestra generación es el verdadero cambio. Sabiendo lo trabajoso y complicado que es crear un producto audiovisual de calidad. Teniendo en cuenta que nuestro objetivo como Comunicadores Sociales es informar, entretener y educar. Los Periodistas Audiovisuales de la Promoción XX de la Universidad Santa María compartimos con el mundo, nuestro documental sobre el Stand Up Comedy, al cual titulamos Venezuela es un chiste. Disfrútenlo
 

viernes, 5 de julio de 2013

Indentidad Inducida



     El largometraje La Ola dirigido por Dennis Gansel (2008) , está basado en un libro del escritor estadunidense Todd Strasse (1981), inspirado en un hecho real ocurrido en una preparatoria llamada Cubberley High School en Palo Alto, California, Estados Unidos. En la película ambientada en la Alemania actual, se narra la historia de un profesor atípico, creativo, motivador, que desea impartir la clase de Anarquía, pero por su peculiar personalidad, otro docente se adelanta y toma esa asignatura, ocasionando que el profesor Rainer Wenger, asuma la catedra de Autocracia. Tema que no le interesa por no ser compatible con su personalidad.

     El termino Autocracia proviene del griego Autos (uno mismo) y kratos (gobierno o poder). El educador Rainer Wenger tomó como ejemplo la dictadura de Adolfo Hitler para explicarle a sus alumnos el concepto político de la asignatura. Los alumnos hartos de que les hablen de los nazis y esa penosa historia que les antecede, manifiestan a su profesor que es imposible que una dictadura como la de El Führer tenga cabida en el siglo XXI.

     Rainer Wenger lleva a cabo un experimento en el salón de clases, implantando un régimen militarista, haciendo del aula de clases una micro sociedad con nombre y vestimenta propios, asignando responsabilidades a los integrantes de este nuevo colectivo estudiantil, y atribuyéndose el cargo de Líder exhortando a  los alumnos a que lo llamaran: Señor Wenger.


 En busca de  identidad Grupal
      Las individualidades de los alumnos florecen tal cual como en la sociedad de un país, está el sujeto que tiene todo lo que desea, ropa, dinero pero siente que todavía le falta algo para que su vida esté completa. También están los que utilizan la violencia para fastidiar a los demás sin alguna razón aparente, están los que se sienten diferentes y desean ser vistos como uno igual y están los que no pertenecen a ninguna tribu, a ningún equipo y desean ser aceptados por algo o alguien.

     Desde luego es fundamental la existencia del líder carismático con poder de convencimiento, capaz de persuadir e inspirar admiración al resto del grupo. Un personaje con estas características es sumamente necesario para que una estructura de este tipo se erija exitosamente sobre las otras.

     Dando como un hecho que para que exista un régimen totalitarista o dictatorial en un país, deben existir ciertas estructuras sociales, altos niveles de desempleo, inseguridad, ineficiencia política, entre otras cosas. La micro sociedad creada por el profesor Rainer Wenger, llamada “La Ola”, le dio la oportunidad a los excluidos de integrarse al grupo, les dio una idea que defender, un equipo al cual pertenecer con orgullo, una razón para sentirse superiores, para justificar la violencia contra los que se oponen a sus creencias impuestas por el líder.

      De esta manera los alumnos entendieron y experimentaron en carne propia lo que se conoce como fascismo, utilizando herramientas comunicacionales como el grafiti para hacer propaganda en la ciudad. Excluyendo de las reuniones sociales a los que no pertenecieran a “La Ola”, pues, estaban convencidos de que todo lo que tuviera que ver con su colectivo estudiantil estaba bien y todo lo que estuviese fuera de ese círculo de uniformados estaba mal. Pasando por encima de quien sea, defendiendo una identidad, una ideología.

Los venezolanos somos otra cosa

     Es común en nuestro país escuchar  que aquí se aplica la “ley del  más vivo”, que cuando todos van, nosotros ya estamos de regreso. Existen creencias que sostienen que los venezolanos somos “panísimas”, tolerantes con el prójimo, generosos sin importar las clases sociales. Basta con observar un sketch del programa de producción nacional A que te ríes, para que este hermoso mito sobre nosotros, tambalee.

     Un ejemplo puntual. Relato un spot publicitario de una compañía telefónica que hace unos meses salía por la televisión nacional: Una joven se prueba unos zapatos en una tienda de un centro comercial, indecisa, le pregunta a su novio cuál de los dos pares me queda mejor. El novio le responde: “yo diría que los amarillos porque te hacen ver más alta y delgada y la forma de la pierna se te ve como mejor, aparte, el tono de esos zapatos combina con el vestido que compramos”. Justo después de la opinión del chico, suena un pito burlón, y una voz en off dice: definitivamente debes hablar más con tus panas. Y anuncian el producto que estaban vendiendo.  Algo de inteligencia publicitaria debe haber para que se asocie una marca con el machismo, con la intolerancia a lo diferente como fórmula de relación social.

     Me atrevo a citar al colega Alberto Barrera Tyszka en su libro Alta Traición, Cuando el señor Hugo Chávez llegó a la presidencia en 1999,  “tocó afectivamente unas honduras ciertas, que nos pertenecen a todos. Hizo crujir nuestros mitos. Sin proponérselo deliberadamente. Sin tener conciencia de ello. Porque ya después, en la enfermedad política, en la única pasión de concentrar y prolongarse en el poder, azuzó sin ninguna dirección todas nuestras miserias. Pulió los resentimientos, alimentó con yodo las heridas, puso a hervir, de lado y lado, lo peor de nosotros mismos… no criticar y no combatir su gestión de gobierno, infantilmente llamada ¨revolución¨, sería tan suicida como negarnos a ver el país que él también dejó al descubierto.”


          Los venezolanos como sociedad tenemos muchas debilidades, que se suman a la presencia de una personalidad como la de Hugo Chávez, de líder natural, carismático, disciplinado, humilde y ordinario. Da como resultado una masa amorfa de todos los estratos sociales: militares, civiles, de derecha, de izquierda, estudiados y en su mayoría personas muy pobres, sin voz, desamparadas, huérfanas políticamente que encontraron en el difunto presidente una puerta al mundo, una luz al final del túnel con cierto matiz de esperanza.

      Igual como sucedió en la película La Ola, pero a mucho mayor escala, el experimento se salió de control, desde hace un tiempo y por lo visto seguirá así por un tiempo más. Hay personas que piensan que las cosas tomarán otro rumbo cuando se levante de las tinieblas otro líder, alguien capaz, con fuerza mental, lo suficiente para soportar amenazas, insultos, negativas opiniones. Alguien que esté dispuesto a sacrificar su vida por un cambio positivo, por un país mejor organizado. Aunque sabemos que las limitaciones no están en las fronteras sino en los cerebros de las personas, es absurdo sentarnos a esperar que aparezca el superhombre y haga el milagro. Desde nuestra casa, desde nuestra oficina, desde nuestra aula de clase, con trabajo, con educación y con humildad debemos actuar no como lo hacemos siempre, sino de una manera distinta para poder conocer circunstancias diferentes en nuestro entorno. No podemos exigir cambios actuando de la misma manera como lo hemos hecho en todos estos años, debemos ser el cambio. Somos el cambio. Nosotros los jóvenes de la mal llamada “generación nintendo” somos la llave maestra de esa puerta al primer mundo, al único mundo. En el cual siempre hemos vivido y pocas veces nos hemos sentido parte de él.