Otra noche en la que NO puedo dormir, solo me dan ganas de beber y escribir, NO sé qué hacer con mi vida o qué tengo que dejar de hacer, tampoco sé si lo que hago está mal o bien, son tontas interrogantes. No sé lo que quiero ser. Estoy seguro y me siento capaz de lograr cualquier cosa que me proponga pero empezar, ese es el problema. Motivación, es la clave pero… ¿Qué me motiva?
Duermo con hambre, despierto con calor, como con sed, me baño con frio y me visto sumamente rápido, intrigado, emocionado y a la expectativa de lo que me depara un nuevo día. Prefiero seguir escribiendo todo lo que pasa por mi mente en este momento y así drenar lo que tengo dentro. Es mucho peso, mucha presión, NO me siento cómodo pero sí afortunado de vivir en este nido.
Es muy distinta mi verdad a lo que los demás creen. No es el mismo concepto que tengo sobre mí, al que tiene el resto de las personas. NO me interesa ser aceptado por uno o varios grupos, NO me interesa ser comprendido por cualquiera que se me acerque, ni ser entendido por esos pocos que me escuchan predispuestos.
La música, el deporte, la naturaleza, mi familia y las palabras han hecho que mi vida tenga color y sentido. A veces NO sé qué espera la gente de mí y eso me preocupa, porque con atormentarme a mí mismo es suficiente, NO quiero decepcionar a más nadie, NO quiero herir a más nadie pero estoy conciente que cada decisión que tomo y cada acción que hago afecta a los que me rodean, para bien o para mal.
Es distinto cuando escribo, digo lo que me da la gana y como me da la gana sin temer a nada, NO obligo a nadie a que me escuche… lees si quieres, si NO te gusta pasas la pagina, es fácil. Aquí NO decepciono a nadie, no escribo para que me contesten, escribo para encontrar respuestas y tengo la esperanza de hallarlas entre estas líneas redactadas en el silencio de mi habitación.
Todos tenemos problemas pero NO todos tenemos solución… “Al menos que alguien me dispare”.
Duermo con hambre, despierto con calor, como con sed, me baño con frio y me visto sumamente rápido, intrigado, emocionado y a la expectativa de lo que me depara un nuevo día. Prefiero seguir escribiendo todo lo que pasa por mi mente en este momento y así drenar lo que tengo dentro. Es mucho peso, mucha presión, NO me siento cómodo pero sí afortunado de vivir en este nido.
Es muy distinta mi verdad a lo que los demás creen. No es el mismo concepto que tengo sobre mí, al que tiene el resto de las personas. NO me interesa ser aceptado por uno o varios grupos, NO me interesa ser comprendido por cualquiera que se me acerque, ni ser entendido por esos pocos que me escuchan predispuestos.
La música, el deporte, la naturaleza, mi familia y las palabras han hecho que mi vida tenga color y sentido. A veces NO sé qué espera la gente de mí y eso me preocupa, porque con atormentarme a mí mismo es suficiente, NO quiero decepcionar a más nadie, NO quiero herir a más nadie pero estoy conciente que cada decisión que tomo y cada acción que hago afecta a los que me rodean, para bien o para mal.
Es distinto cuando escribo, digo lo que me da la gana y como me da la gana sin temer a nada, NO obligo a nadie a que me escuche… lees si quieres, si NO te gusta pasas la pagina, es fácil. Aquí NO decepciono a nadie, no escribo para que me contesten, escribo para encontrar respuestas y tengo la esperanza de hallarlas entre estas líneas redactadas en el silencio de mi habitación.
Todos tenemos problemas pero NO todos tenemos solución… “Al menos que alguien me dispare”.