sábado, 12 de marzo de 2011

Claudio Napolitano Maestro de la Fotografía


La necesidad de transmitir ideas y pensamientos a través de las imágenes fue lo que llevó a Claudio Napolitano a realizar fotos como la que acaban de ver, un príncipe en la azotea de un edificio en Terrazas del Ávila y al fondo el barrio Petare, uno de los cinco lugares más peligrosos del planeta, donde mueren tantos niños como en Bagdad. Claudio Napolitano quería reflejar en esta foto el alto contraste entre clases sociales que existe en Caracas, donde hay gente muy rica y gente muy pobre viviendo en la misma ciudad.





En esta fotografía Claudio Napolitano intenta mostrar la emoción, la inocencia y las ganas de ser feliz de los niños de nuestro país, aun viviendo en un ambiente hostil y de caos.


Con esta serie de fotos realizadas a niños, Claudio Napolitano participó en un concurso en Dinamarca en el 2010, realizado por Hasselblad el fabricante de cámaras más prestigioso del mundo, Hasselblad es la marca de las cámaras que usan en la NASA para realizar fotografías fuera de la órbita terrestre.


En ese concurso participaron más de 3.000 fotógrafos de todo el mundo y había más de 10.000 fotografías, Claudio Napolitano fue elegido el ganador en la categoría de retratos por una serie de fotos que les hizo a venezolanos mayores de 70 años en sus hogares, esa serie de fotografías las llamó “Misión Cumplida”.

El área de la fotografía que más prefiere este caraqueño de Cumbres de Curumo, es la publicidad conceptual e inteligente. Napolitano vive actualmente en Estados Unidos, estudió publicidad audiovisual en Madrid y ciencias pedagógicas en Caracas. Al salir del país no intento emular el estilo de los gringos o de los europeos, sino llevar y establecer su propio estilo, su identidad como ser humano y como venezolano. Su obra se centra en una declaración social a través de imágenes llenas de contenido social. Es fotógrafo desde hace 25 años y aunque este año que pasó fue en el que menos ganó dinero, se siente satisfecho con su trabajo porque lo realizo con pasión y “cuando haces lo que te gusta no importa si ganas o pierdes.” afirmó Claudio Napolitano via correo electronico.





martes, 9 de noviembre de 2010

El teatro cuestiona a la TV


La casa del artista fue el lugar elegido por Carlos, un aficionado a la televisión que decidió secuestrar al presidente del canal 7 para expresarle su desacuerdo con la programación transmitida.

“El Animador”, una obra de teatro dirigida por Rodolfo Santana y protagonizada por Jesús Seijas y Simón Pestana. Hacen un llamado de conciencia a los dueños de los medios audiovisuales, incitándolos a ser más responsables al momento de utilizar esta herramienta tan importante que, tiene la fuerza y la capacidad de transformar el mundo gracias a la influencia que tiene sobre las personas.

El carisma de los actores entretiene al público en un “viaje” de dos horas entre risas, baile, música y reflexiones. A pesar que la obra escrita por Rodolfo Santana se estrenó por primera vez hace 33 años en el teatro Alberto de Paz y Mateos, aún sigue vigente, es una protesta a la ética, la conducta y al margen expresivo de la televisión nacional.



martes, 19 de octubre de 2010

Se Habla Venezolano



Las historias contadas por estos doce periodistas venezolanos en el libro Se Habla Venezolano de Ediciones Puntocero y la revista Marcapasos, son situaciones que tienen un vínculo inalienable con la cultura venezolana. Son relatos que resaltan la personalidad y acervo del venezolano, la idiosincrasia de nuestra gente, lo que sin querer –o queriendo- nos distingue del resto del mundo. Es decir, nuestra cultura popular.

Las crónicas plasmadas en el libro denotan un arduo trabajo investigativo por parte del periodista, tiempo invertido para darle forma a aspectos culturales mucho más diversos. Son narraciones en la que somos protagonistas todos los días, que son dignas de ser contadas, publicadas, promocionadas. Quizás solo falta el
espacio para hacerlo.

Una de las historias que me pareció más
interesante fue la de Briamel González. Ella intenta descifrar el por qué de los nombres estrambóticos y exóticos que tienen muchas personas en nuestras tierras.

Nadie como el venezolano para colocar nombres extravagantes a sus hijos, a un maracucho, por ejemplo, nada le impide llamar a uno de sus descendientes Hidrocarburo Montiel y a un caraqueño no le tiembla la mano a la hora de bautizar a uno de sus niños como Jean Loise Tovar. Así como
Taj Mahal Genevi Sánchez o los hermanos Shakespeare e Indira Gandhi Cubillán.
Briamel González cita en su crónica a un escritor de nombre Roberto Echeto, específicamente en su recopilación de ensayos Las Caracas verdaderas (2000), donde Echeto manifiesta que “…cuando Willfer se encuentre con Yiksia, y vea que el nombre de su retoño será tan extraño que ninguna secretaria de ninguna oficina pública podrá transcribirlo, entonces volveremos a los nombres cristianos. Volveremos a María, a Miguel, a Jaime, a José…”

El libro es un ápice de la realidad venezolana, una realidad que va más allá del color de piel, de la zona geografía o el estatus social. Las doce crónicas captan la esencia del día a día de un venezolano de a pie, relatadas por medio de la palabra, la única arma del periodista y la más poderosa del mundo.

lunes, 28 de junio de 2010

Insomnio

Otra noche en la que NO puedo dormir, solo me dan ganas de beber y escribir, NO sé qué hacer con mi vida o qué tengo que dejar de hacer, tampoco sé si lo que hago está mal o bien, son tontas interrogantes. No sé lo que quiero ser. Estoy seguro y me siento capaz de lograr cualquier cosa que me proponga pero empezar, ese es el problema. Motivación, es la clave pero… ¿Qué me motiva?
Duermo con hambre, despierto con calor, como con sed, me baño con frio y me visto sumamente rápido, intrigado, emocionado y a la expectativa de lo que me depara un nuevo día. Prefiero seguir escribiendo todo lo que pasa por mi mente en este momento y así drenar lo que tengo dentro. Es mucho peso, mucha presión, NO me siento cómodo pero sí afortunado de vivir en este nido.
Es muy distinta mi verdad a lo que los demás creen. No es el mismo concepto que tengo sobre mí, al que tiene el resto de las personas. NO me interesa ser aceptado por uno o varios grupos, NO me interesa ser comprendido por cualquiera que se me acerque, ni ser entendido por esos pocos que me escuchan predispuestos.
La música, el deporte, la naturaleza, mi familia y las palabras han hecho que mi vida tenga color y sentido. A veces NO sé qué espera la gente de mí y eso me preocupa, porque con atormentarme a mí mismo es suficiente, NO quiero decepcionar a más nadie, NO quiero herir a más nadie pero estoy conciente que cada decisión que tomo y cada acción que hago afecta a los que me rodean, para bien o para mal.
Es distinto cuando escribo, digo lo que me da la gana y como me da la gana sin temer a nada, NO obligo a nadie a que me escuche… lees si quieres, si NO te gusta pasas la pagina, es fácil. Aquí NO decepciono a nadie, no escribo para que me contesten, escribo para encontrar respuestas y tengo la esperanza de hallarlas entre estas líneas redactadas en el silencio de mi habitación.
Todos tenemos problemas pero NO todos tenemos solución… “Al menos que alguien me dispare”.