Hace rato tenía ganas de escribir.
No me daba el tiempo, y buscar excusas se convirtió en un hábito asqueroso que no quiero repetir. Con ocho años fuera de Caracas y dentro de Santiago, lo primero que se me viene a la cabeza cuando me preguntan “cómo me ha ido”, es la metamorfosis de mi personalidad.
En lenguaje cinematográfico, diría que me siento dentro de un gran plano secuencia, con actos totalmente impensados para mi joven experiencia de vida.
En términos musicales, podría decir que estoy en una estrofa infinita.
Llegué joven en el 2017.
Hoy todo es distinto. El tiempo transforma: el temperamento, la visión, los recuerdos.
El fin de semana pasado, en un partido de baloncesto, me vi en una crisis de inseguridad. No lograba finalizar las jugadas. Pero en los segundos finales, con el marcador ajustado, tuve la oportunidad de atacar el aro. Lo hice con mi mano derecha, en una bandeja tan básica, tan grabada en mi memoria muscular, que apenas di el primer paso, mi mente se trasladó a la cancha de mi barrio en 2001.
Fue como un flashback. Un salto en el tiempo.
Esa jugada impulsó la victoria de mi equipo, pero también me llevó a reflexionar sobre mí mismo: mi disciplina, mis procesos, mi autoconfianza.
A estas alturas, no tengo que impresionar a nadie.
No tengo que usar máscaras para encajar.
Hoy tengo en mis manos todo lo que necesito para convertirme en el hombre que quiero ser.
Y por fin sé qué quiero ser.
Entendí que soy mi propio proyecto.
Mi propia pyme.
Mi razón de ser.
Comprendí que a través de mis dones puedo motivar a otros.
Y que canalizando mi energía masculina —crear, construir, liderar, inspirar— puedo ser útil al mundo.
Mi marca, mi blog, las entrevistas, los diseños, el basket, mi estética… todo eso forma parte de mi alquimia.
Me di cuenta de que mi capacidad de sentir es lo que me hace magnético.
Y por eso ya no me achico para encajar.
Este regreso al blog no es casualidad. Es un nuevo comienzo.
Una bitácora íntima para compartir procesos reales: sin filtros, sin humo, sin disfraz.
Lo que se viene es evolución.
Entrevistas que inspiran.
Diseños que vibran.
Reflexiones que nacen del cuerpo, del barrio, del juego y del arte.
Museballer no es solo ropa.
Es un manifiesto de identidad.
Y este blog es la libreta donde todo se diseña antes de tomar forma.
Gracias por leer.
Volví a escribir. Volví a mí.
Nos vemos en la próxima entrada.
Y recuerda: el mago actúa, luego enseña.
La búsqueda del ser humano por trascender en el tiempo, es la principal fuerza creadora del mundo en el que vivimos. Las cosas no suceden por casualidad, sino porque hemos hecho algo para que ocurran, entonces, las cosas ocurren por causa de nuestro esfuerzo, nuestro aprendizaje y nuestra intención. O por todo lo contrario.
Quizás si no fuese por esas ganas de permanecer inmortales en la historia, el científico y médico venezolano Humberto Fernández-Morán, no hubiese creado el bisturí punta de diamante, utilizado para crear cortes ultrafinos en materiales blandos como el tejido biológico, o a muestras lunares traídas por astronautas a la Tierra.
Ese fuego sagrado que arde dentro de nosotros, que nos impulsa a buscar la satisfacción personal, la plenitud del alma y del espíritu, es la llama que enciende la mecha de nuestras habilidades y nuestra energía con el fin de alcanzar la felicidad suprema. Y no hablo de la felicidad suprema esgrimida en el Proyecto Nacional Simón Bolívar, idealizado por Hugo Chávez. Hablo de la felicidad suprema de “... tener la convicción de que nos aman por lo que somos, o mejor dicho, a pesar de lo que somos”, como lo profesaba Víctor Hugo.
Ni que te pongas, ni que te quites
Todos conocemos un venezolano que viva en el exterior pero que a veces, piensa seriamente, en devolverse a su país. Andrés San Juan, es uno de ellos. San Juan fotografió la cotidianidad de países como Marruecos, Egipto, Irlanda, Portugal, Francia, Tailandia, Camboya, Vietnam, Laos y España, donde vive desde hace más de 15 años.
La técnica utilizada por el caraqueño, es la fotografía analógica, un fuerce de película 35mm con cruce en el revelado para lograr un grano más denso en la imagen, además de un contraste alto y saturación en los colores. San Juan, busca la textura sucia, la yuxtaposición de la calle y el arte, lo crudo y lo estético, el contexto y el personaje.
Con sus viajes ha concretado un par de proyectos con influencia relevante en el mundo de la Lomografía y en la emergente generación de fotógrafos iberoamericanos. En el libro inédito Sudaca Frames: Por la carretera. San Juan retrata su viaje por siete países y en Sudaca Frames: Madrid sin colores. El artista propone el blanco y negro para mostrar la emotividad y cercanía que tiene con el momento fotografiado.
Andrés San juan, no es otro chikiluki sifrinito que se da vida con el dinero de la familia. El fotógrafo que también es cineasta y escritor, se ganaba la vida en Madrid paseando perros. Un día casi arroyan a su perro y por el esfuerzo de salvar a la mascota, San Juan fue atropellado por el conductor madrileño que tuvo que pagarle al artista una indemnización con un monto en euros lo suficientemente grande como para pagarse los viajes y el libro.
El fotógrafo seguramente regresará a Venezuela y retratará la cotidianidad a su manera pero con más miedo y emoción que cuando lo hacía en Europa. Él es el ejemplo de esa “búsqueda” del ser humano por trascender de nosotros mismos. Esas ganas de decir, de compartir, de crear... No hay que aguantarlas. Hay que salir de la zona de confort y arriesgarse con pasión por la vida, por nosotros, porque sí. Porque si no, ¿de qué sirve la vida si no te la tripeas?
De los veinticuatro años que
llevo respirando en este planeta, específicamente en un país extremadamente
violento, en algunos momentos he llegado a pensar que lo he visto todo. Quizás,
personas nacidas en los años 50´o 60´ me
responderían diciendo: “no chico, pero si tú estás chamo todavía.” En serio, de todos
los colores y sonidos, de todo lo extraño, excepcional y misterioso que he
percibido, una de las cosas que más ha captado mi atención y mi interés en
estos últimos años, son las dualidades, el mundo está lleno de ellas: el frio y
el calor; el placer y el dolor; la
compañía y la soledad; la luz y la oscuridad; el bien y el mal.
Nosotros los seres humanos también tenemos
dualidades, según la Real Academia Española: dualidad es la existencia
de dos caracteres o fenómenos distintos en una misma persona o en un mismo
estado de cosas. Hay un libro titulado El extraño caso del doctor Jekyll y el
señor Hyde, es una novela escrita por Robert Louis Stevenson y publicada por primera
vez en 1886. Trata sobre un abogado que investiga la relación entre su viejo
amigo Henry Jekyll y el misántropo Edward Hyde.
El libro
es conocido por ser una representación vívida de un trastorno psiquiátrico que
hace que una misma persona tenga dos o más identidades o personalidades con
características totalmente opuestas. La novela narra cómo el doctor Jekyll
quien es respetado por la sociedad, es una persona honrada que tiene una carrera
profesional impresionante, de noche se convierte en un ser despreciable y
malvado que atropella y arremete violentamente contra niñas, mujeres y
cualquier ser vivo que esté a su alrededor.
Me
enteré de la existencia de este libro, gracias a un tema musical llamado Dr.
Jekyll and Mr. Hyde, sacado a la luz pública en el 2008 por uno de los
integrantes del grupo de rap cubano, Los Aldeanos, llamado “El B”. A lo largo
de toda la canción escrita por este rapero,
se desarrolla una discusión entre sus dos identidades “el bueno” que
sería Jekyll y “el malo” que sería Hyde. Las dos voces son interpretadas por
“El B” pero cuando le corresponde cantar como Mr. Hyde, torna su voz más ronca
y grave, lo que hace que se escuche más malévolo. Así transcurren los casi cuatro minutos de
canción, donde al final, se escucha a Hyde apuñaleando a Jekyll, concluyendo
que no todas las historias tienen un final feliz.
Basado en hechos reales
Hay una larga lista de
títulos de películas que presentan personajes con doble identidad. Puedo
mencionar El club de la pelea, protagonizada por Edward Norton y Brad Pitt, en
este film Edward Norton es un oficinista, que le molesta el consumismo, lleva
una vida gris, aburrida, y sin darse cuenta crea un álter ego, que es Brad
Pitt, un tipo con mucho estilo, carisma, chaqueta de cuero roja, pantalones
camuflajeados. Al final de la película es cuando Edward Norton se da cuenta que
el personaje interpretado por Brad Pitt era su otro yo y no otra persona de
carne y hueso, común y corriente.
El Cisne Negro, es una película del 2010, protagonizada por Natalie
Portman, quien representa a una bailarina de ballet que debe interpretar al
cisne blanco y al cisne negro de El lago de los Cisnes, en el film la
protagonista baila de manera sistemática y delicada, lo que la hace ideal para
el Cisne Blanco, pero le falta la pasión y la soltura del Cisne Negro. Entonces
Nina, interpretada por Natalie Portman, empieza a vivir una serie de
alucinaciones y situaciones donde se siente perseguida por otra bailarina que
quiere arrebatarle el papel, pero en realidad nunca existió tal persona,
siempre fue una manifestación de su inconsciente, de su otro yo.
Sin ir muy lejos
La periodista venezolana
Ibéyise Pacheco escribió hace unos años el libro Sangre en el diván, el
extraordinario caso del Dr. Chirinos, donde se cuenta la historia del señor
Edmundo Chirinos, Médico cirujano, licenciado en psicología, doctor en
ciencias, Títulos obtenidos en la Universidad Central de Venezuela, Universidad
de Londres, Cambridge, Oxford, Marsella, Queens College en Nueva York. O sea,
una eminencia en su profesión, ex rector de la UCV y ex candidato presidencial.
Pero el Dr. Chirinos bajo todos esos
reconocimientos universitarios y profesionales escondía un lado importante de su personalidad, ocultaba
a su Mr. Hyde. En el libro narran además del asesinato de la joven Roxana
Vargas, cómo este doctor, abusaba de sus pacientes mujeres, suministrándole una
dosis de algún adormecedor, aprovechándose de ellas cuando la droga hacía
efecto.
Prueba de ello, son las más de mil
fotografías de mujeres semidesnudas y dormidas en el diván de su consultorio, encontradas en su apartamento por la policía,
fotos que por su calidad y por la vestimenta de las chicas, datan de hace más
de treinta años.
Desgraciadamente o
afortunadamente hay tanto pecado en nosotros, que el mal nos parece atractivo,
nos encanta imaginarnos el fin del mundo, que en el país habrá un estallido
social, una guerra civil, saqueos que conlleven a un forzado cambio de
gobierno. Nosotros como seres humanos tenemos la oportunidad de elegir entre el
bien y el mal, porque si nuestras acciones fueran únicamente buenas o
únicamente malvadas, nos convertiríamos en lo que el escritor británico Anthony
Burgess define como: una naranja mecánica,lo que quiere decir que en
apariencia seriamos un hermoso organismo con color y zumo, pero de hecho no seriamos
más que un juguete mecánico al que Dios o el Diablo le darán cuerda. Anthony
Burgess piensa que la vida se sostiene gracias a la oposición de entidades
morales, que la maldad tiene que existir junto a la bondad para que pueda darse
una elección moral. Así que lo importante es esa elección moral.
Convencido que nuestra generación
es el verdadero cambio. Sabiendo lo trabajoso y complicado que es crear un
producto audiovisual de calidad. Teniendo en cuenta que nuestro objetivo como
Comunicadores Sociales es informar, entretener y educar. Los Periodistas
Audiovisuales de la Promoción XX de la Universidad Santa María compartimos con
el mundo, nuestro documental sobre el Stand Up Comedy, al cual titulamos Venezuela
es un chiste. Disfrútenlo.